Mostrando entradas con la etiqueta colonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colonia. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de enero de 2010

HAITI, DESPUES DEL TERREMOTO....LA DEUDA.


Es increíblemente repugnante el comportamiento de los medios de comunicación “orwellianos” cuando presentan a Haití solo como un país pobre, violento, hambriento por la gracia de Dios y no mencionan nada del fondo de la cuestión de la gran desgracia de este país que no es otra que la deuda impuesta por la colonia después de haberse rebelado en el siglo XIX contra la esclavitud y la miseria colonial.
…......................................
Haití: ¿Donaciones para pagar una deuda odiosa?
por Éric Toussaint, Sophie Perchellet
Según las últimas estimaciones, más del 80 % de la deuda externa de Haití está en propiedad del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada uno con un 40 %. Bajo su férula, el gobierno aplica los «planes de ajuste estructural», maquillados como «Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza» (DSRP). A cambio del recomienzo de los préstamos, se le concedió a Haití algunas anulaciones o alivios de la deuda, insignificantes pero que dan una imagen de buena voluntad de los acreedores.
La Iniciativa Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en la que Haití fue admitido es una maniobra típica de blanqueo de la deuda odiosa, como fue el caso con la República Democrática del Congo. Así se reemplaza la deuda odiosa por nuevos préstamos, que se suponen legítimos. El CADTM considera estos nuevos préstamos como parte de la deuda odiosa, ya que sirven para pagar esa antigua deuda. Existe, por lo tanto, una continuidad del delito.
En 2006, cuando el FMI, el Banco Mundial y el Club de París aceptaron que Haití entrara en la iniciativa PPME, el stock de la deuda externa pública total era de 1.337 millones de dólares. En el punto de culminación de la iniciativa (en junio de 2009), la deuda era de 1.884 millones de dólares. Se decidió una anulación de la deuda de un monto de 1.200 millones de dólares para que «ésta fuera sostenible». Mientras tanto, los planes de ajuste estructural arrasaban el país, especialmente en el sector agrícola, cuyos efectos culminaron con la crisis alimentaria de 2008.
La agricultura campesina haitiana sufrió el dumping de los productos agrícolas estadounidenses. «Las políticas macro-económicas apoyadas por Washington, la ONU, el FMI y el Banco Mundial no se preocupan en absoluto de la necesidad de desarrollo y de la protección del mercado nacional. La única preocupación de estas políticas es la producción a bajo coste para la exportación hacia el mercado mundial». Por consiguiente, es escandaloso oír que FMI diga que «está listo para ejercer su función con el apoyo apropiado en los dominios de su competencia».
Como se expresa en el reciente llamamiento internacional, «Haití nos llama a la solidaridad y al respeto de la soberanía popular»: «A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impacto de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.
«Es momento de que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití.»
Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh), o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país.
En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales?
Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda.
Por el contrario, para que Haití pueda construirse dignamente, la soberanía nacional es el desafío fundamental. Una anulación total e incondicional de la deuda reclamada a Haití debe ser el primer paso de una política más general. Un nuevo modelo de desarrollo alternativo a las políticas de las IFIs y a los acuerdos de partenariado económico (APE firmado en diciembre de 2008, Acuerdo Hope II, etc.) es necesario y urgente. Los países más industrializados que sistemáticamente explotaron Haití, comenzando por Francia y Estados Unidos, deben pagar reparaciones con un fondo de financiación para la reconstrucción controlada por las organizaciones populares haitianas.

domingo, 24 de enero de 2010

Haití, un pais devastado por el espolio,las catástrofes y la miseria


Un breve repaso;

Condenado a la miseria en todo sus aspectos , Haiti vuelve a tener un nuevo azote de la Naturaleza y con ello a que el mundo se acuerde de este pobre país hundido en la miseria desde sus comienzos.
La isla de Hispaniola o Quisqueya, como la llamaban sus pobladores originales arawak y taínos, actualmente esta dividida en dos repúblicas: Haití y República Dominicana .
Al ser descubierta por Cristóbal Colón (1492), la isla estaba habitada por numerosos pueblos arawak, que en pocos decenios desaparecieron casi enteramente. En el 1697(Tratado de Ryswick.) fue cedida a Francia la parte occidental lo que hoy se conoce como Haití.
Al asumir el control del territorio, Francia comenzó a explotarlo, introduciendo un promedio de 30 mil esclavos africanos por año. El mestizaje creció rápidamente. En poco tiempo el azúcar se transformó en el principal producto de exportación de la región y Haití se convirtió en la más importante posesión francesa en las Américas durante el siglo XVIII.
Esta prosperidad estaba asentada fundamentalmente en el trabajo de la mano de obra esclava. En 1789 el número de esclavos negros en la colonia llegaba a 480 mil, los mulatos y hombres de color libres sumaban 60 mil, mientras que los blancos, dueños de la tierra y la riqueza, eran una minoría de apenas 20 mil habitantes.
Los haitianos influidos por el movimiento revolucionario en la metrópoli y hartos de tantas vejaciones y esclavitud, liderados por el ex esclavo Toussaint L'Ouverture, se levantaron contra los esclavistas y llevaron adelante una guerra revolucionaria que duró 12 años (1791-1803) y que culminó proclamando la primera república negra triunfante del mundo. La República de Haiti. Toussaint L'Ouverture fue apresado y murió deportado en Francia en 1803.
Desgraciadamente no duraría mucho la República de Haiti. Los colonialistas,Francia,España y los EE.UU no se lo perdonaron. Después entro en gran periodo de inestabilidad política y crisis económica todo esto por haberse atrevido a proclamar una Republica negra, que se prolongaría hasta 1915 cuando el Imperio USA la ocupo militarmente con sus “marines”.Los EE.UU. la convirtió una vez mas en una colonia y allí se quedaron hasta el 1934, aunque en realidad nunca se fueron. Su influencia siempre ha estado y dirigiendo los asuntos internos de Haiti. Después de varios golpes de estado, en 1957 el Imperio USA apoyando, como es su costumbre en américa latina, a criminales fascistas, subió al poder a la dinastía Duvalier.
A través de este macabro personaje de Duvalier, el ejército, la burguesía comercial, la jerarquía eclesiástica, como siempre, y la burocracia estatal, ligados al Departamento de Estado norteamericano, controlaron la vida del país por más de 30 años. En 1964, Duvalier (o Papá Doc) se declaró presidente vitalicio. A su muerte, en 1971, su hijo Jean-Claude Duvalier (Baby Doc) heredó la presidencia.
(Por eso es comprensible que ahora se mire con recelo la llamada “ayuda humanitaria”, comenzando por ocupar el Aeropuerto con 10.000 marines armados hasta los dientes e incluso submarinos. Es normal que se recele de dicha ayuda humanitaria del Imperio USA. Haití es una colonia USA).
Desgastado a nivel internacional por las permanentes denuncias de violaciones a los derechos humanos y por una activa oposición, el gobierno de Duvalier llamó a elecciones en 1984. La abstención fue del 61% del electorado. La oposición comenzó a organizarse y el régimen se estaba convirtiendo en una carga para Estados Unidos por aquello de la “imagen” internacional.
Como siempre,la represión aumentó ( mas de 40.000 los asesinatos cometidos por el régimen de Baby Doc) y el Duvalier tuvo que huir del país en un avión de las fuerzas aéreas norteamericanas poniendo a un Consejo Nacional de Gobierno, liderado por el general Henri Namphy, mas de lo mismo, que prometió elecciones libre.
Siguieron los golpes de estado, matanzas, chapuzas políticas, y apareció el sacerdote Jean Bertrand Aristide que gano las elecciones en 1991 con el 70% de los votos y que proclamaba la lucha contra la corrupción y el narcotrafico así como un plan de alfabetización y la lucha contra la pobreza. No duro mucho, pues cayo con el golpe de estado del general Cedra y la historia continua....
En febrero de 1992 representantes de la OEA, parlamentarios haitianos y el derrocado Aristide firmaron en Washington un acuerdo para el restablecimiento de la democracia y el retorno del presidente al gobierno.
Se celebraron elecciones que no sirvieron para nada ,puesto que solo votaron el 3%. Se desata una escalada de violencia y rápidamente el Imperio manda a sus barcos de guerra para amedrantar, como siempre. El 15 de octubre de 1994, tras el exilio de los jefes golpistas y la ocupación del país por una fuerza multinacional dirigida por EE.UU. Aristide regresó a Haití pero, por supuesto, como una marioneta mas del Imperio y del FMI. Al final tuvo que pagar con el exilio dorado por haberse atrevido a no seguir las directrices del Imperio.
Estados Unidos siempre ha mandado en Haiti hasta el día de hoy. Esto y los desastres naturales han llevado a que este país sea el mas pobre de la tierra.
Lo peor que le pudo pasar a Haiti es ser un vecino próximo al Imperio USA y que nunca le perdonaron ,Francia, EE.UU. Y España,que fue la primera república independiente negra.

Datos;
La mayor parte de los recursos de Haití esta en manos del 15% de su población. El 1% de origen europeo posee la mitad de los bienes del país .El 73% de los haitianos vive en la pobreza extrema, carece de saneamiento, padece escasez de agua potable y, en la mayoría de los casos, no tiene acceso a la electricidad. Dos tercios de los haitianos no logran obtener un plato de comida diario; el tercio restante sólo tiene a una ración al día.
Población: 8.773.138 (2007)
Crecimiento anual: 1,7 %
Densidad de población: 316 habs. por Km² (2007)
Población urbana: 40,1 % (2007)
Crecimiento urbano: 3,1 % (2005-2010) Esperanza de vida al nacer: 53 años .Tasa global de fecundidad: 3,6 hijos por mujer. Recién nacidos con peso por debajo del normal, 2500 gr: 21 %
Malnutrición infantil: 17 % en menores de 5 años
Desnutrición: 47 % del total de población
Médicos: 25 cada 100 mil personas
Enfermeros: 11 cada 100 mil personas
Acceso a servicios sanitarios: 34 % de población . Alfabetismo adulto: 52 %
ECONOMÍA
Población viviendo con menos de U$S 1 al día: 53,9 %
INB per capita: 400 U$S (2003)
PBI per capita: 1.844 PPP, U$S (2003)
Tasa de crecimiento anual del PBI: 0,4 % (2003)
Inflación anual: 27,0 % (2003)
Deuda externa total: 1.225 millones U$S (2004)
Deuda externa per cápita: 140 U$S (2004)
Gasto público en salud: 3,0 % del PBI
Población Económicamente Activa: 40,7 % del total (2004)
Desempleo: 20%
COMERCIO
Importación de bienes y servicios: 1.375 millones U$S (2003)
Exportacion de bienes y servicios: 469 millones U$S (2003)
Importación de cereales: 661.699 toneladas (2004)